Hoy subimos a barcelona, siempre me lo tomo, como salir de ruta y poder disfrutar del paisaje, disfrutar de la velocidad, disfrutar de la paciencia que hay que tener, cuando las bicicletas o los coches demasiado lentos están delante de ti, de la calma del mar y ver los árboles secos por la sequía de estos años, que con el viento de los días pasados, se partieron y en el suelo sabes que desaparecerán.

Menos mal que de momento la sequía ha pasado, este año pasado ha llovido mucho y nevado.

 Al volver la puesta de sol nos pilló en el centro de Barcelona, entre edificios y el tráfico, las luces el cielo pintado entre azul y otros mil tonalidades entre rojos, rosas morados y anaranjado, chispitas doradas que dan las farolas en el camino. 

Quien no disfruta, es el que no para a disfrutar, hay que parar y mirar. Observar y disfrutar 

 La vida ya se encarga del resto

 Buenas noches o buenos días 

Gracias por leerme

 Un abrazo grande