Ya sabía que nuestra casa y nuestro barrio es especial, pero ayer después de tener un punto de vista diferente, me di cuenta lo muy privilegiados que somos. Fuimos a comer a casa de las vecinas Barbara y Laura, había también un amigo suyo, y luego vinieron su hija y la novia, muchos temas y muchas risas, fue una comida muy rica Laura cocina genial, una fantástica pasta a la putanesca y salmón al horno, nosotros llevamos una coca de canelo de angel como postre que le encantó a todos. 

Antes de volver a casa, Laura nos quiso enseñar el nuevo piso de su mamá, un ático frente a nuestra casa.  Una maravilla de vistas. El piso chiquito pero fenomenal para una persona mayor y que vive sola. 

Las rosas están esplendorosas y entre pétalos caídos salían espárragos, que maravilla de jardín tenemos. 

Hoy ha sido un día tranquilo. 

Buenas noches 

Un abrazo 

Gracias por leerme