Esta mañana  acompañamos a los niños a montar una paradita en el mercadillo de segunda mano que hacen aquí al lado, con mi hija todo bien, tranquilo. Nos abrazamos al vernos por la mañana. Hay veces que sobran las palabras.

Después de dejarlos allí, Vane y yo nos fuimos a dar un paseo en moto, cuando estábamos llegando vi que teníamos un polizón, reduje la velocidad y disfrutamos de su compañía, pobre dragón, aunque se mantuviese en la moto, no quiero  imaginar el grado de des ubicación que habrá sufrido, volvió a casa con nosotros.  Fuimos a comer un bocadillo al local social de Sant Pau de Ordal, un lugar construido en 1914, es un pequeño pueblo, pero importante por su mercado del melocotón, el próximo día haré alguna foto, para  compartirla.

Bocadillo fantástico de bacon con aioli y una limonada  para acompañar. 

Volvimos al mercado a ver que tal le había ido a los “niños” y estaban contentos por sus ventas. 

Comimos en casa me dejaron todo lo que no habían vendido y tan felices se fueron. 

Ya veremos que hacer con toda esa ropa. 

Tarde de siesta, merienda de cerezas, y película musical italiana. 

       Non ce bisogno di parole

Muy tierna y con un gran mensaje. 

Me ha encantado. 

Buenas noches 

Un abrazo