





Creo que empecé muy a la valiente, sin plan más que el de visitar amigos y los lugares de la península que no conozco, estoy disfrutando mucho aunque a veces esté pasado por agua.
Las expectativas del viaje cada día son más bonitas e interesantes. Estos días me quedo en casa de Maider la anfitriona del curso al que vine para construir un horno de leña.
Mañana escribiré sobre ello, hoy puedo dar gracias por la parte del viaje hasta llegar aquí, el tiempo pasado con Dani, Amaia y familia.
Ya empiezo a tener ganas de volver a mi camino, no es el De Santiago caminando, pero es mi camino.
Reflexionar, pensar y no pensar, solo desconectar. Es necesario, gracias a Vane por darme siempre su apoyo, en mis “locuras”.
Buenas noches
Un abrazo




